domingo, 31 de mayo de 2009

En ventaja

Ví dos veces el pulso de las aguas que dominan el límite de la paciencia, que sostiene la fe. En el latido de mi corazón y los rizos de la ola que acarrea hasta mí tu aliento, hay un hueco donde caben las palabras que nos hacen falta.




Así era.






Y entonces empecé a perseguir a ras del suelo. Mucho cuidado con los radicales. Se estremecen cuando cargas la estática. En esos casos, es mejor subir rápido y ocultarse entre los deseos, en algún lugar no estropeado por los celos.




Los días en que

valen más

por

dentro

que

por

fuera.

Los días en compañía extraordinaria por encima del mar.

Por debajo de los insoportables.

Por morir en la osadía de un acto de amor.




Estoy inundada.




Entonces debo hacer vigilia en una suerte. Debo fraccionar los parpadeos para no deslumbrarme con semejantes talentos.




Estaré atenta.

viernes, 29 de mayo de 2009

Ello

Muy claro no se distingue. Debe ser. Por que pudiendo sentenciar mil veces, me quedé diciendo solo un par de letras.






Entonces me encomendé a la siguiente vuelta y percibí un poco de ese olor a iglesia.

-¡Todos llevamos dentro la culpa!

No mi querido, eso se asuntaba en sus tiempos. A la fecha nadie se engaña con esa miseria. Los pecados son todos suyos.

Prosiga con su rito dominguero. Yo no le pago más indulgencias.








Casi resbalo en suelo pre

stado. No escuché llegar tus ideas. Me parecía que el oscuro procedía a ocupar mi dedo índice. El de la mano izquierda. Por que se apuntaló hacia el este. Entonces me adelanté y levanté mi nariz. Si. Eras tú.

Doblé lentamente la nube que hurté en tu descuido y la guardé con las otras piezas. Como no queriendo me hice la loca y derretí tus palabras.

Luego, con mucho cuidado, deslicé mis besos por debajo de tu sombra. No los notarás. Pero ellos tienen muy claro dividirse y multiplicarse.

Así, que no puedes probarme nada.






Vienen por mí. Son otra vez esos intensos. Me miman para no caer en manos de los crujientes.

Desde que llegan me asombran con esas complicadas figuras en bailoteo multicolor encima de mi cabeza. Se proyectan como finalidad, pero a mi no me engañan. Ellos quieren de mí…






Prisa, llevaba prisa mi mano. Sujetaba un suspiro y un dulce sonido para que me reconocieras. ¿No me viste? Supongo que no. Por que yo no salgo de vuelos sin tumbarme antes a contemplar tu boca. Si la notas molesta no atiendas sus remilgos. Me la comí a besos y no le pedí permiso.

Aquí se mira bien el cortejo de la ola. Se alcanza bien la última escala. Ésta brisa que tú también conoces, ahora toda mía.




Debo irme. Limpiar mi cajoncito y vaciar mi debilidad.








Escrito por Erika Molina Prado

miércoles, 27 de mayo de 2009

A las soportables dudas...

Están cerca del desaparecido. Es como una leyenda perdida y ausencia de amor no es ausencia de sentimiento. El presente. Como sucediendo al caos, me tambaleó un poco.



Esta guerra la salvó el mismo abuso.



Dí conmigo, después de que las hormigas reclamaran su lugar en el hueco del árbol.

No tenía más remedio que oscurecer. Así soy cuando la herida.

Pero no me arrepiento. Bueno, un poco.

Todos llevamos varios monstruos dentro,

les permitimos, les provocamos, les proveemos

por que la mitad del tiempo nos rescatan



Yo, solo voy a intentar violentar tu seguridad,

por que en ella encuentro amenaza y competencia

por que no hay entrega verdadera

si no hay renuncia.



Hasta hoy, no pedí lo sublime. Que llegó.

De pronto soy día y medio. No mitades, no fracciones.

Entonces sí quiero que me traspases.



En el fondo no en el filito, justo cuando venía de caída.

Apareció.


Me reconoció.

Besó mis ideas y también susurró en mí oído.

Las mismas manos mías pero en las suyas

vuelan serenas.

Un quedito.

A penas

dulce

apenas

despacito.



Tengo un Rey de proporciones.

La posibilidad y la probabilidad.



Dí contigo después de que las hormigas reclamaran su hueco en el árbol.

No tenía más remedio que resucitar. Así soy cuando la vida.


Escrito por Erika Molina Prado




domingo, 24 de mayo de 2009

QUE...de caminos, peregrinos. CUENTO

Caminos peregrinos

Como la última vez que te dije las razones
no fue suficiente,
déjame darte los motivos.

En algún momento del hamaqueo
se hicieron bolas los planetas
y pusieron en riesgo a las estrellas
con su tonta caravana de destinos.

Todos saben que la democracia
en el espacio se hace complicada.
Y conviene un líder.
Desde luego que fue un necio el elegido.

Ya del todo arrepentidos, nada pudieron los planetas contra semejante lumbrerita. Se hizo su corona y se organizó una corte con los indispuestos convidados. Los puso en fila. No le gustó. Los acomodó por tamaños. No le gustó. Los formó por textura. No le gustó. Los numeró. No le gustó.


Poco faltaba para el minuto de rebelión,
cuando en un arranque desesperado
les dio la espalda y se descuidó.

-¡Haremos que nos deje libres!- dijeron todos.

Pero ¿qué pueden hacer
tremendos mundos en siniestras manos?

Justo al instante de gritar su independencia,
el reyecito recuperó la figura y se hizo más determinado.

Vamos a decir que fue de forma pacífica.
Si tomamos en cuenta que hubo de todo.
Retumbo de núcleos, atmósferas violentadas,
órbitas impuestas y giros indistintamente otorgados,
además de arbitrarias piruetas.

Ha dejado fuera del orden pequeños satélites.
Como no dándoles importancia. Que no es lo mismo
intimidar a Saturno y a Júpiter. Que importa poco
unos cuantos por ahí…como ignorados.

En buena hora porque nuestra chica feliz,
se hizo camino y fama de lucidora justo
al amparo de su indiferencia.

Cuando el tiempo llegó al momento humano
se puso interesante el asunto. Es que
la envidia se apodera del más seguro
y del inseguro le hace infierno
ó lo convierte en un asno. (Escoge tú)



Pues bueno, la hicieron Reina de los cielos,
consuelo de los desvelados, amante de poetas,
músicos y otros desgraciados.
Celo de mujer y aspiración de ninfa.


Pero llegó hasta los oídos del Sol
que aquella insignificante,
sentía feliz y completa una vida de guapa.

No se diga más. Hay que someter a ésta.
Que de no ser mi servidora y esclava,
ha de irse desintegrando. En esas cosas,
el reyecito era experimentado. Sin culpa
ni remordimiento se disponía existencias.

Cuentan, porque yo
de cierto no lo sé. Cuentan, porque
yo ni estaba ahí. Cuentan…que La Luna
se enamoró perdidamente del Sol. Que
fue amor a primera vista. Es cierto que
era tremendo tirano, pero por el lado
amable se le hacía excitante
tanto poder en tan inseguras manos.



La Luna era mala coqueteando
con quien sí le causa
movimientos inciertos. De lo cual,
tomó ventaja, aquel.

Muchas noches. Muchos días.

Dicen, porque yo no lo oí. Dicen,
porque yo ni los vi. Dicen…que
en ese asunto de aniquilarla, él se encandiló
con la plateada.
Que no se supo como, pero sostenían largas charlas.

Un día él se alocó. La atoró
contra el universo y la desconoció.

Es que al parecer,
había olvidado los motivos…pero recordó.

-¡-Maldita Luna!- vociferaba. -¡Maldita!

¿Quién no sale huyendo
ante semejante y abrupto destino?

¡Huye, zorra plateada, huye!
No te dejes atrapar por ese rey.

Hay noches en las que casi
se topan de frente y son
noches de poesía ardiente. Ella se encarga
del mar, y de las perlas. Se ocupa de
los artistas, y de los que solo sueñan con ella.

Él, parece solo no soportarla.

Que importa. Los humanos no opinan.

Muchos de ellos conocen de su lengua.

Pero se entretienen observando, como

se buscan sin buscarse , como se encuentran

sin encontrarse.

Ellos se reconocen.

En el Universo,
hay miles
de historias
de planetas.
Pero
como ésta historia
…pocas.

Escrito por Erika Molina Prado


sábado, 23 de mayo de 2009

MARIPOSA SUICIDA

No hay vuelos serenos
desprevenidos y a la mar,
nadie se hace con la certeza
de no fracasar. Somos así. Al viento.



Se divierte a penas,
masticando vidrio y plomo.
Algunas veces en verdad
perezco en tus ojos.

¿Por qué no te unes?

Creo que mucho no pareces
distinguir las especies. Pero tú,
“Lo has visto todo”


Te haces una selección
y empiezan las disecciones.

Prosigue, los que son y
los que parecen. Te ayudaré.

No tengo planes de ser
traspasada por tu alfiler y
aumentar tu colección
de mariposas. No me queda.

Para eso necesitas
muchas habilidades y
los histriones,
me retrasan el sueño.


No tiene tanta
importancia. Las velocidades
no determinan la valía,
si en cambio
las pretensiones. Pues
en ese caso, anda con
tientos y dulces maneras,
porque de mi boca
escapan ardores en forma de beso
y de la saliva veneno
y en la sangre
tentaciones.


Escrito por Erika Molina Prado










De NINFAS a ninfas

A ver si me acuerdo…Rojo, naranja, amarillo,
verde, azul, violeta. Algo así.


Ya no hay pudor en los pasillos. No importa.


De pronto, la reina del carnaval. No sé, debo de haber
repartido beso y saludo al aire como nunca en los
últimos diez años. El siguiente divorcio lo celebraré en un barco.

El corazón sincronizado con el bombo y el bajo.
Luces, cámara y acción. Se percibía olor a sexo
y entrega inmediata. Cariño, no soy de esas. A mí,
las palabras y los poemas.




Canción, canción. Esferita de espejos
¿cuántas veces te humilló la luna?

¡Mesero! Otra cerveza y el nombre
del imbécil que mandó ésta copa.

Un hombre semidesnudo. Un hombre bombero.
Un segundo y eso fue todo. El mercado de la
carne no ha cambiado. Puedes ver. Para tocar
hay que dar algo a cambio. No lo creo.

Brindemos, brindemos. Mesita y siete pericos.
La foto…la foto. Somos ramillete de bellezas
en intercambio. No cuenten conmigo.


¡Mesero! ¡Mesero! Otra ronda y ésta
servilleta para el individuo.

Música es. Alcohol pretexto. Bocas y
más bocas. ¿Por qué no estás aquí?

¡Cantemos, cantemos! La semana siguiente
me debes un favor. Una serenata discreta
y la flor en deliberación.

No dejes que mi vestido tape mi cara.

Pues bien. El deber me llama. Hay reunión
de hechiceras en mi almohada. Contestaré tus dudas…

Pero deberás elaborar las preguntas adecuadas.

Escrito por Erika Molina Prado.

jueves, 14 de mayo de 2009

SE ESCRIBE Y SE GRABA

Proyecto para micro-serie de televisión 3”



capítulo primero

Dudaban. Lo que debe ser realmente incómodo tratándose de dinero.
Si, ésta vez también será lo primero de lo que me ocuparé. Eso… y la insoportable pensadera.
Me llamo Navila, y tengo 34 años. Soy la menor de cuatro hermanos.
Mi padre es carnicero y mi madre…ella debe de estar por ahí.


A los ocho años, me gustaban los rincones y apartarme de la gente,
ofrecía buena recompensa. Cuando se hacían las fiestas patronales, no faltaba cerveza y come, come.
Ni siquiera supe el nombre del chico con el cual me escapé detrás de la camioneta.
Pero si aprendí a separar a tiempo la boca.



Solía acosar a Pablo, mi vecino. Era homosexual. Dice que ya no.
¿Puede ocurrir semejante cosa? En fin.
Probablemente se deba a la alimentación. Pablo nunca probaría la carne de cerdo.
A propósito de cerdos. Me casé con uno. Solo duró año y medio.
Tiempo suficiente para embarazarse y desembarazarse.
Se llama Cristhina, y se proyecta mariposa.



Con el tiempo aprendí a ser liberal, fué culpa de mi tía Margarita.
Ella se mantuvo sobria y soltera. Era maestra de escuelita vespertina.
De esas, improvisando la sala y muchas sillitas.
Se amarraba una tira de tela alrededor de la cabeza.
Muy apretadita. Para controlar la migraña.
Ella decía que las mujeres no se hicieron para pensar.
Que eran buenas amando y odiando. Pero para ninguna otra cosa más.

Si la tía Teresa la escuchaba decir cuanta entrega nunca es suficiente para los hombres,
era segura la guerra el resto de la tarde.
Mi abuela no estaba de acuerdo en los enfrentamientos.
Mucho menos en su propia casa, en su magnífica salita de dos por dos. Mimbre y estambre.



Muchas mujeres en mi infancia. Tejiendo, bordando, peleando,
taladrando mi cerebro. A penas alcanzaba para medio vivir,
pero cada domingo, después de la comida,
no faltaba la charla en mención de los que faltaban. De Cuba, de
el abuelo, el doctor, la casa en la Calzada de Guadalupe,
la hipoteca, el tío Tito, el tío Roberto, y no sé para qué.
A ellos parecía no importarles lo que nos pasara.
A Doña Lolín sí. Era la abonera. En esa época la falluca era cosa de atrevidos.
Pésima copia de fragancia, bisutería con rebaba y una
que otra cosa extraña que terminaba en la vitrina.


Las ventas nunca han sido mi fuerte. Por más que me esfuerzo.
El otoño pasado, me diagnosticaron síndrome bipolar.
Nada de cafeína ó cualquier cosa que se esparza con un soplido.
He perdido en lo que va del año ocho empleos,
y dos entrevistas ni siquiera se llevaron a cabo.
La estúpida secretaria quería llenar mi solicitud con mentiras. Odio las mentiras.


Necesito éste trabajo.


Pasé al pequeño vestíbulo, donde me recibió un mujer obesa,
morena, baja de estatura, y con un exagerado rosa en su ya de por sí
ñoña indumentaria. Me dijo algo en tono dulzón y
me ofreció una soda fría. Que acepté.
No debe ser casada. Está de buen humor.
Y supongo que tiene un buen sueldo.
Esos zapatos que lleva, se los he visto a Minerva,
la puta del 118. Ella solo compra de diseñador.

Me hizo preguntas como ráfaga. Me toreó por el lado de la honestidad
y luego me sacó del brazo, para depositarme en una silla muy incómoda
y decirme que esperara unos minutos la respuesta.


Necesito éste trabajo.


Después de casi una hora asomó su regordeta cara sonriente y
volvió a su cubil. -¿Qué coños hace? ¿cuánto misterio?...
Ya no tengo dinero, era mi última solicitud.
Me arden los pies. Y no he desayunado.
Mañana se vence el mes de renta y mi padre no regresa.

Mientras no me sangre la nariz…


Continuará…

Escrito por Erika Molina Prado

miércoles, 13 de mayo de 2009

...SE EQUIVOCÓ LA PALOMA...

Que rudos y que ásperos los contornos de la última nube.

Golpeó mis alas con tremenda brutalidad. Como decidiendo

mi lugar en el cielo.




De pronto, el sol no aparece.



Hay dos clases de miedo. El que sientes y no sabes porque,

y el miedo a saber que ya no hay temor a nada.

Los inmorales dicen que no es momento de amor,

No es temporada de arrumaco. Y yo quiero tenerte a mí

lado, y mal gastar mi boca…




Los elegidos han tomado por sorpresa. La voluntad

está gacha y temblorosa. No hay pa´el vino ni pa´la cuarta

de serrano.

Todos miran desconfiados.




Tal parece que se ha equivocado La Paloma…

la flor, y toda la maceta.



¡Pero que descaro! ¡Atreverse a posar la mariposa!

¡No se desentona con la pena y la tragedia!

¡Eso es de insensatos!




¿Pues que coños se le va a hacer?

Si ante la piel no se escuchan los tropiezos

de una débil y mal aconsejada oreja.

La mano simplemente se apodera del

resto. Lo que haga mi nariz pegada

a tu espalda es cosa de ella.

Y esos húmedos besables , no han de ser desamparados.




Soportable y eso a medias, ya por la

distancia, ya por las tendencias,

pero al párpado cerrado no hay problema

de renta con semejante imaginación mía.

Hoy todo se vuelca en pesimismo. No hay perdón

para los aperdonadores. Lo fatal está de moda.

Ve tu a saber con que lengua recorres

la piel de una prestada. Que gustos los tuyos

de coleccionar bostezos.



Es invierno en el resto de la gente.



En el jardín se aparean

se muerden y se tuercen

se reconocen…

seguramente se ha equivocado La Paloma

la flor y toda la maceta.



Escrito por Erika Molina Prado