sábado, 19 de junio de 2010
Prueba de animación y coros de Erika Molina Prado
Esta canción la grabó mi amigo Armando de la O y yo le hice los coros.El autor es Elías y la música es de Manuel Duran.No es el video oficial.Es una prueba de animación.Los dibujos también son mìos...
Erika Molina Prado
Por lo demás...[sin comentarios]
viernes, 9 de abril de 2010
[PANDILLA DE PERDEDORES]
Dentro de lo nuestro, que es, más que nada, la interminable propuesta,sustentamos entre otras cosas, cada argumento, con el inalcanzable instante.Ese que todos conocemos.Lo humano alcanza lo divino.Si, lo he escrito bien.El tiempo, el verbo...todo.Ya sabrás.
No existe un segundo del día, en el cual se quede fuera de cuestionamiento cosa alguna.Las guerras.Ganadas, perdidas...para eso están los historiadores.El Arte no recluta entre sus filas, chambones.Tampoco resisten mucho. Quiero ver un debilucho meterse por el trasero su fe. La que le han impuesto, no es otra cosa que un pretexto.Así que, lo primero que se hace, es dejar a un lado los vínculos...
Desde la trinchera...ARTÍSTICA "forever"
domingo, 28 de febrero de 2010
EL CONSEJO DE LAS OLAS...
Hasta hace poco, miraba el documento que acreditaba "mi libertad". Un derecho que se supone nunca debí perder. Durante diez años, pensé que la voluntad era lo único indispensable en cualquier situación.Tal vez me faltó contemplar más a fondo el asunto del compromiso. Hace un año que estoy divorciada, de un hombre,de un proyecto de vida,los fines de semana en faenas recreativas y todo aquello que nunca terminé de entender, pero a según, "mantenía unida a una familia". Renuncié a seguir la costumbre de todas las mujeres de mi clan. Para ser honesta, no tengo que hacer mucho esfuerzo. A mí, eso de la culpa...sencillamente, no se me da.No hay nada que celebrar. Todavía camino entre las ruinas de un ideal que no cumplió con las expectativas.
Hoy, después de pasar de largo por la misma rutina de un "domingo perfecto" me hice a la mar. En realidad, me tuve que conformar con un buen sitio en la orilla de la playa lejos del bullicio de un par de turistas. La última vez que necesité el consejo del agua, no me fue tan mal. Así que traté de interpretar lo mejor que pude. Mi idea romántica de la magia me permite creer en eventos sobrenaturales y mi condición mental, me predispone a tenerlos. Ya no me importa que me vean dibujando colores en el aire ni enloquecer con el espontáneo parloteo de las telas en la ropa moderna. Nadie creería que por eso prefiero conversar con personas que estén a favor de lo monocromático.
Puesto que todo me resulta un verdadero circo,ocupo lo menos posible aquello que me proporcione una precipitada caída. No asisto a lugares donde haya mucho gente, de ser posible.Y tampoco mantengo contacto visual con personas que hagan movimientos bruscos y hablen al mismo tiempo. Entonces, me encuentro casi siempre apartada de todo y de todos. Pero cerca de mí.Y eso no es bueno. No por siempre. Lo cual me recuerda, que me está mejor la vida en compañía. Los que saben de trastornos de personalidad entienden mejor aquella necesidad de hallar una frecuencia mental que no resulte una amenaza. Casi siempre se presenta primero, la soledad.
Pero hoy, he decidido seguir el consejo de las olas. Ellas, que saben muy bien de patrones constantes, de velocidad y de la necesidad de espacio,sugieren la posibilidad de compartirse. No me agrada la idea. Estoy acostumbrada a mi lado derecho del cerebro. Todo para mi solita. Y eso de pensar en alguien e invocar su presencia, cambia todos mis planes.Pero la naturaleza, alcahueta como suele ser en éstas cosas, me proporciona suficiente predisposición biológica para hacer caso omiso de la razón. Y también a ésta la podemos manipular. No por nada me he fletado cuanto material griego ha caído en mis manos. Total...que acá estoy, alineando la artillería pesada y modificando algunos recursos. Conseguir al candidato, será un asunto serio...pues quiero siempre AL MEJOR!!!
DESDE LA TRINCHERA...Preparen, apunten...FUEGO!!!
...
miércoles, 13 de mayo de 2009
...SE EQUIVOCÓ LA PALOMA...
Que rudos y que ásperos los contornos de la última nube.
Golpeó mis alas con tremenda brutalidad. Como decidiendo
mi lugar en el cielo.
De pronto, el sol no aparece.
Hay dos clases de miedo. El que sientes y no sabes porque,
y el miedo a saber que ya no hay temor a nada.
Los inmorales dicen que no es momento de amor,
No es temporada de arrumaco. Y yo quiero tenerte a mí
lado, y mal gastar mi boca…
Los elegidos han tomado por sorpresa. La voluntad
está gacha y temblorosa. No hay pa´el vino ni pa´la cuarta
de serrano.
Todos miran desconfiados.
Tal parece que se ha equivocado La Paloma…
la flor, y toda la maceta.
¡Pero que descaro! ¡Atreverse a posar la mariposa!
¡No se desentona con la pena y la tragedia!
¡Eso es de insensatos!
¿Pues que coños se le va a hacer?
Si ante la piel no se escuchan los tropiezos
de una débil y mal aconsejada oreja.
La mano simplemente se apodera del
resto. Lo que haga mi nariz pegada
a tu espalda es cosa de ella.
Y esos húmedos besables , no han de ser desamparados.
Soportable y eso a medias, ya por la
distancia, ya por las tendencias,
pero al párpado cerrado no hay problema
de renta con semejante imaginación mía.
Hoy todo se vuelca en pesimismo. No hay perdón
para los aperdonadores. Lo fatal está de moda.
Ve tu a saber con que lengua recorres
la piel de una prestada. Que gustos los tuyos
de coleccionar bostezos.
Es invierno en el resto de la gente.
En el jardín se aparean
se muerden y se tuercen
se reconocen…
seguramente se ha equivocado La Paloma
la flor y toda la maceta.
Escrito por Erika Molina Prado
domingo, 26 de abril de 2009
...Mutando, porque la única forma de vivir...es renunciando...
-¿Qué coños…eres? Y baja de mi espalda.
Ya tuve suficiente con la visita de tus amigos los rompeculos, y encima quieres que me despierte.
No son horas de moler a los indecentes.
-Insisto. Hay que tener modeles, incluso de donde vienes.
-La semana estuvo muy densa, por aquí. Los terrestres están donde siempre, el aire es insuficiente, y el mar se ha convertido en una incipiente charca. Por si fuera poco me prendo de colores. Como si me gustara parecer celebración popular.¿ Crees que quiero más intensidad?
Ya nada es lo mismo. De por sí odiaba leer y escuchar sus mentes. Ahora me he convertido en Anita la huerfanita del espacio sideral.
¡Búscate otra más maje!
-No deberías exigir demasiado. En tus condiciones lo mejor es estar de nuestro lado.
-Si, bueno. Las ofertas después de las dos de la tarde. Ahora déjame en paz. Cójete a mi vecino, que me tiene hasta la madre con sus folletos religiosos…
Eso hubiera sido generoso de su parte. Pero por lo visto las circunstancias no me favorecen. Guerra de Guerras en puerta. Sabrá dios como va a terminar.
Este estuche se mira deslucido. Para lo que me importa.
Ya decía yo que la viajadera no sería de a gratis.
Los elementos, los argumentos, los intentos y los fundamentos, las causas, los efectos, los defectos… ¿Cómo voy a recordar todo eso?
Afuera, adentro, afuera, adentro…
Abstraerse, sustraerse. Tengo tanto sueño.
Un discurso absolutamente irrebatible, imperativo, universal. Hubiera querido largarme. No hay diferencia entre lo posible y lo imposible. Todo tiene más sentido, en la medida que lo va perdiendo. Reducir lo irreductible, es fundamental.
Querido Leibniz:
Por medio de la presente me comprometo a maltratar lo menos posible tus argumentos. Siendo éste visitante poco amable y perturbador me veo en la necesidad de manosearte un poco y gritar…
¡Basta de disputa. Calculemos quien tiene razón!
No hay manera de sumar individuos, Juanito Mairena.
Casualidad, con-secuencias
Sincronicidad, con-currencias,
Naranjas y limas, limas y limones,
Más linda la…
Por favor, por favor, ¿qué culpa tenía yo de las creencias religiosas de la abuela?
Bueno, ya llegamos hasta aquí. Ahora mejor será continuar con elegancia y mucha paciencia. Se ha visto que no me dejarán en paz. Y de todas maneras ya me estoy acostumbrando a todo esto.
Escrito por Erika Molina Prado
sábado, 25 de abril de 2009
...DE...FUEGO...
Infiernos como superficie de lo que fuera alguna vez mi piel. Yo supongo que es un genuino espectáculo de la vida. Las híbridas no tienen lugar en éste nivel.
¡SALTA!
¡Hasta nunca!...
Quieres un número. 3653856468993421098760005678900…
¡Filisteos! A Grecia.
¡Herejes!
Diálogo del universo. Estoy tan orgullosa de ti, nena.
Hay un pequeño paraíso en la superficie de mis manos. Somos muchos en éste viaje. UPS! ¡Lo siento!
¡Mírate! Haciendo esa cosa rara de los giros y las manchas verdes. ¿Hay figuras adimensionales allá? Acá si.
El sol está hecho de lenguas prestadas. Hay doscientos caballos tirando del eje.
Puedo paralizarme y no siento absolutamente NADA. Soy silicio.
¡TE LO ESTÁS PERDIENDO!
El EGO se partió en dos al iniciar el vuelo. No hay sitio para más en éstas maniobras. Columnas de voces atraviesan mis oídos, no hago caso. Siguiente salida…el hueco de una palabra.
Cinco menos cinco, cinco. Y la cosa extraña de mi frente se agranda, cambia en dirección, dorado y dulzón.
Sigue aumentando el flujo de las llamas.
El mar es ahora tan pequeño para mí.
No hay límite ¿No es cierto?
El verbo conjugado de atrás para adelante. Simplones, eso somos hasta que se sale de la vaina.
¡Puedo tocarte! ¡Puedo atravesarte! Estás tan callado por dentro.
Me voy achicando. Entre más denso está todo esto, se aplastan esas cositas rojas y azules. Un poco más, solo un poco más… No hace falta.
¡COMO DE FUIRA Y SIN RUMBO!
Esa debió ser la última estrella sumisa. Pues para que se atravesó en el camino.
No hay culpa, ni remordimiento. Esto no es humano.
Otra vez las hileras de sonidos. Yo sé que no puede haber sucesión más perfecta. He bailado con todas ellas.
De pronto hielo.
Acá llegan los abismales. Los saltadores, los infernales. No encontré a ninguno. No supe reconocerlos. Pero estoy segura que ellos si me vieron.
El tiempo es una falacia. No existe mentira más grande. Todo esto que defienden, TODO, es una farsa.
Atados, premiados, atemorizados, recompensados, colgados de sus antepasados para no sentirse perdidos.
Amontonados en cuevas, como al principio. Sometidos, sometiendo. Protegiendo lo ajeno.
Que espectáculo más deprimente. ¡NO HA CAMBIADO PRACTICAMENTE NADA!
¿Será así como tiene que ser?¿ ó…de plano me los almuerzo?
¡Mírame! ¡Estoy hecha de FUEGO. Y No me atormenta!
Escrito por Erika Molina Prado
domingo, 19 de abril de 2009
...AYER...
¿Qué no se supone que debería haber empezado a llover? Ya viene Mayo. Los mangos. En la puerta del ensayo, teníamos una tabla con un clavo para cada integrante. Ahí colgábamos el impermeable y la chaquetilla. Nos sacudíamos el mundo y una que otra mentira.
La política era muy estricta. “No dejarse llevar por las bajas pasiones” ¡Chicos, aquí se viene a hacer música!
Lo cual hacía que resultara aún más excitante la cuestión de los amantes.
Todavía recuerdo el acomodo del inmobiliario. Atacados entre bocinas, pianos, tambores…
Mi rincón era privilegiado. Desde ahí se veía por la escalera quien iba llegando. Odiaba que la tiza del gis me colocara una decoración de estúpida en la cara, cada vez que se anotaba la siguiente fecha, del próximo evento. Había una repisita con libros y revistillas.
El baño era otra cosa. Las palomas se introducían por la ventanita y prácticamente meabas contemplando si a la naturaleza no se le antojara hacerlo encima de tu cabeza.
Yo siempre llegaba temprano. Me gustaba asomarme al balcón. Desde ahí, se podían ver las ventanas de las otras casas. Muchos fragmentos de otras vidas. Lejanas. Extrañas. Pero muy entretenidas.
Una sala acondicionada de tiendita nos ofrecía el refrigerio de espera, y cada tarde se iba sumando a la charla inútil, algún tema.
Mi bicicleta era fenomenal. Me llevaba en cinco minutos desde el boulevard hasta Cuauhtemoc y Juan Soto. Recuerdo que los chiquillos se amontonaban para escuchar los acordes de la guitarra, y discutían por qué la lengua los engañaba. Decían que de tanto comer golosinas ya tenía voluntad propia, y que lo que sea que comían siempre sabía a otra cosa.
En muchas ocasiones perdimos el tiempo debajo de los árboles del jardín, apostando a ser los expertos en solfeo de liberales métricas. Era una banca de cemento bastante complaciente. Porque hacía las veces de mesita de tareas y pasaporte a los besos perversos. No hubo canción más bella, que la primera.
Desde entonces me preguntaba si la infame caricia de la incertidumbre viviría fiel a mis deseos. Porque lo insoportable de la pérdida no es el olvido, sino el recuerdo.

